miércoles, 30 de junio de 2010

Pavel Chkëst.

El balón. O los neumáticos peludos tal vez.

Muchos expertos en nada en particular han polemizado en las últimas semanas y se han interpelado en debate público preguntándose cuál habría sido el invento principal nacido del ser humano. Dentro de un ciclo de conferencias y encuentros con estudiantes extranjeros que ha tenido lugar en ningún lugar, científicos y físicos cuánticos y cuálicos de todo el planeta han cuestionado recientemente los logros de nuestro siglo y del siglo anterior, también nuestro. Las conclusiones formarán parte de un informe que estará disponible en la página web del ICI, Instituto de Ciencia Interpuesta, en las próximas semanas.

Según ha podido saber este periódico, y la espera del documento definitivo, parece que se confirman los rumores que apuntarían a que el invento definitivo en la historia del ser humano no es otro que el último modelo de Smart, un coche pequeño "que es como un cohete" como podría haber llegado a apuntar el físico checo Pavel Chkëst según fuentes no oficiales, y que incluye además entre sus prestaciones -y aquí podría residir una de las claves- la conexión automática al servicio Internet de Spotify. A este respecto, la página web de la revista "Sciencieconfidential" ha publicado en las últimas horas un fragmento del informe presentado por Chkëst en comisión extraodinaria del ICI que avalaría la designación del Smart con Spotify como "principal hallazgo del ser humano". Reproducimos literalmente en nuestro periódico un pequeño extracto de su valoración: "Conducir libremente, poder escapar y poseer la sensación de tener los pies en el suelo y, a la vez, tener ante sí cualquier destino, cualquier frontera. Éstas han sido tradicionalmente algunas de las bondades intangibles que nos han proporcionado los turismos, los coches de nuestros padres y, después de éstos, los nuestros. Con ellos -con los automóviles utilitarios- tenemos la sensación de que podemos escapar cuando deseemos, de que es sólo cuestión de tiempo cruzar el viejo continente de lado a lado, atravesar el pequeño gran escenario en el que habitamos, dejar atrás cualquier entorno. Con ellos tomamos café en Turín y desayunamos en Donetsk, paseamos hoy en Montreal y mañana en Managua, en Buenos Aires. Con ellos somos libres sin tener que despegarnos del suelo, sin perder la perspectiva del mundo al que pertenecemos. Además, desde ahora -y permítanme que exponga claramente en esta parte de mi discurso mis preferencias de cara al reconocimento "Principal Hallazgo del Ser Humano" por el que nos hemos reunido- podemos hacerlo en compañía, con la banda sonora infinita que nos brinda el programa Spotify, un servicio online con gran aceptación en todo el mundo. Esta es mi candidatura, señores: el nuevo Smart con Spotify. ¿Por qué? Es obvio. Gracias a Smart, al último modelo Smart de la firma Mercedes, el sueño HOY es posible. Kilómetros de viaje, margen para la escapada como en las últimas décadas, y desde ahora además toda la música del mundo para elegir. Música libre sobre ruedas. Imagínenlo. Sin límites, sin cedés predeterminados, con la..."

No hay comentarios:

Publicar un comentario