lunes, 5 de julio de 2010

Piscina pública, cubierta, cerrada.

En octubre abracé la idea y en noviembre me di el chapuzón. Entendí que había llegado el momento de zambullirme en un blog. Me vestí bañador y gorrito y me hice al agua, un agua dulce con cloro y sin gas. Zas.

Hoy, cuarenta y tantas entradas después, pienso que no estuvo mal bucear, pasar el rato haciéndole piruetas y ejercicios de estilo a ese entretenimiento tan claro y tan climatizado que me encontré.

Pero hoy el agua está demasiado caliente para mí. Me noto arrugado. Necesito agua fría para despejarme, verano, balance de gastos e ingresos. Salir del agua, dar un paseo, pararme a pensar.

De modo que coloco un punto y seguido justo después de todas las comas y las negritas de estos últimos meses, inmediatamente a continuación de las tontas reflexiones, los textos escolares, las canciones, el almíbar, las miradas, los plagios y las cursivas que formaron parte de este experimento en la Red.

Final de temporada para esta piscina pública y cubierta que, cuando leíais, era un acuario.

Cerrado por vacaciones. Si hay alguien ahí, si lo ha habido en estos ocho meses, gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario