He estado pensando que si volviera a nacer escogería para mí una profesión que pudiera ejercer y además vivir. O sea masticar como un adjetivo.
Sería diplomático. O sería torero estándolo además. Y a ratos escribiría, y a ratos sería escritor.
PD: También creo, porque lo he visto, que los champús anticaída se me caen igual. Esto ya en otro orden de cosas.