domingo, 9 de enero de 2011

Filosofía Cato.

Al lado de Clouseau siempre estaba Cato, un fiel mayordomo karateca y sorpresivo que siguiendo las órdenes de su jefe atacaba al propio inspector cuando menos lo esperaba, a traición, por la espalda, salvajemente. De este modo, el Inspector Clouseau (un inolvidable Peter Sellers al que dios ya tiene en su gloria) mantenía el buen tono físico, el nivel de alarma, el estado de alerta, la óptima forma física para la lucha extrema. Cato le mantenía a raya. Para que no bajara la guardia. Nunca.

A lo peor Cato son hoy los tanatorios. O las crudas noticias del telediario. Las tragedias infantiles, las penurias de la gente que lo pasa mal y que nos molesta a la salida del restaurante. A lo peor tenemos un mayordomo molesto que nos ataca de vez en cuando y nos mantiene alerta, atléticos, impidiendo que seamos felices del todo.

“Mi amigo de piel amarilla" le llamaba Clouseau a su criado chino.

Llámele usted al suyo como quiera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario