A lo peor a muchos de vosotros os suena mejor "un grupo de hombres salvajes golpearon a un perro" que "un grupo de hombres salvajes golpeó a un perro". Y puedo entenderlo: no en vano es obvio que un verbo como éste así en plural ("golpearon") se acerca más al barullo, a la acción múltiple de los implicados y a los propios golpes que un verbo en singular ("golpeó") que parece poca cosa, menos acción, un asunto menor, como de menos moratones. Sin embargo, los académicos de la RAE me han dicho que como se trata de un grupo de agresores, pues que pesa más el grupo que los agresores y que las propias agresiones, y que por tanto la solución es más singular que plural. Que no ponga “golpearon” aunque participaran todos activamente, vamos, que eso da igual.
Yo creo que deberían pensar en estas cosas más los académicos y menos en la ye, i griega, yeyé. Porque el debate éste del “grupo” está en la calle, y el de la caye con ye no. Así es Soledad Puértolas, lla sabe.
Asimismo quisiera aprovechar esta tribuna que me brinda este bloj para lanzar una queja contra Carrefour. Ya está bien de predicar con el medio ambiente, de freirnos a bolsitas transparentísimas de un céntimo de euro que no pedimos pero que necesitamos, de colarnos bolsones verdes con asas para llevar las naranjas, de blablablá con la lucha del planeta, para que luego uno o un grupo de hombres salvajes vaya al mencionado Carrefour, compre unos contramuslos de pollo y unos plátanos por ejemplo, y a la hora de pagar en caja le regalen siete u ocho kilos de papel en versión ticket kilométrico –por valor de dos árboles muertos- que incluye factura + descuento + promoción + publicidad + leches de puntos. No puede ser: tanta ecología y, a la vez, con cada compra -aunque sea mínima minúscula-, te obsequian con una borrachera de celulosa desproporcionada, muchísima más grande que tu compra y tus bolsas, con un pedazo de papelazo, con el material en bruto y el suelo firme para escribirte un librito de relatos si llevas lápiz y trama encima. Puro desperdicio antisistema.
Por lo demás, quisiera ahora completar este dibujo a lápiz trazado con líneas inconexas con una línea más: hoy mismo he elevado a Ratatouille al trono de las películas favoritas. Tal vez empatada con El Padrino II. Tal vez sea demasiado empatar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario