Los paseos siempre habían sido, en mi caso, armamento inútil, pólvora mojada.
Antes sólo marchaba de un lado a otro, laboriosa y tontamente, como las hormigas. Hacía gestiones. Madrugaba para llegar demasiado pronto a los sitios. Abusaba del coche y de los atascos. Como tú, imagino.
Ahora todo ha cambiado. Desde hace unos meses. Consumí tres semanas completas recorriendo Nueva York, callejeando, deambulando mientras pensaba en cómo querría que fuera mi vida.
Hoy ya me ves: de nuevo junto a Sela, que sigue aún muda, recorriendo junto a ella el laaaaargo camino que va de la cama de su habitación 203 hasta el control de enfermería. Cada día, todas las tardes, completamos un pequeño gran viaje de ida y vuelta. Dicen los doctores que le conviene. Los paseos, digo.
Los capítulos de esta RADIONOVELA pueden escucharse cada semana en el programa de radio El Hombre Que Se Enamoró De La Luna (los martes, desde las 22:30h, en el 102.4 FM de Madrid y www.radioutopia.es) y también, de forma independiente, en la página web del programa.
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