Cada vez veo a más gente hurgando en los contenedores, haciendo trucos de magia para comer o ponerse un abrigo.
La crisis no es global ni financiera, no tiene rango internacional. Es una crisis de barrio, pequeña, familiar.
Hay que hacer brujerías para pagar la letrita. Hay que ser listo, ratón.
Hay que ir a ver al Brujo al teatro, con su obrita enorme El testigo, que te enseña a vivir.
A vivir en Cai. Porque sobrevivir allí tiene que ser como sobrevivir en cualquier barriada global, alejada, ajena.
¿O es que no hay contenedores en Singapur?
No hay comentarios:
Publicar un comentario