martes, 5 de abril de 2011

Radionovela. Capítulo 11: "Zapping".

Se preguntaba Virginia si ese tiempo de espera, previo a su entrevista de trabajo para aquel puesto en el hotel Hudson, formaría ya parte del propio proceso de selección. Se decía a sí misma “¿me estarán vigilando con una cámara oculta? ¿estarán estudiando cómo reacciono?”

A Virginia le habían invitado amablemente a que pasara una salita oscura, confortable, y le habían dejado allí sentada durante más de veinte minutos, recostada incómodamente en un sofá comodísimo, frente a una pantalla de televisión por la que iban pasando convulsivamente muchos y muy distintos contenidos. Los canales saltaban de unos a otros, sin criterio, a toda velocidad, regalándole fogonazos de luz a ese habitáculo sinuoso, desfigurado, que separaba el mundo de los entrevistados de trabajo y el mundo del despacho del director del hotel, Charlie Bradson, el entrevistador.

Virginia asistió en silencio al resumen de la jornada 17 en la Major League Soccer, en el que se detuvieron especialmente en el importantísimo –por lo visto- empate sin goles del pasado fin de semana entre los Red Bull y los DC United; la crónica tuvo la firma de Randy Owilson, presentador estrella de deportes en la New York One.

Después Virginia pudo ver siete posiciones de ranking, como desde el puesto 20 al 13 aproximadamente, pertenecientes el asombroso ranking “las mejores canciones con solista rubia” que proponía para esa mañana la cadena VH2 de la MTV.

Entremedias, y entretanto, pronósticos del tiempo con sabor latino en Telefé por ejemplo, dos tercios de sermón televisivo de un pastor protestante muy protestante, y la versión íntegra de la intervención de ayer del presidente Obama en su última comparecencia ante los periodistas.

De pronto se entornó la puerta del despacho y pudo escucharse un “puedes pasar, Virginia, disculpa el retraso”.

Y eso fue todo. Cuando su silueta abandonó la sala de espera, la televisión se apagó. Y las luces de la habitación también. Detectaron la ausencia y dejaron de funcionar, sin más.

Por contra se encendieron las primeras luces en el futuro profesional, y también personal, de Virginia M. Harper.

Nada más verla aparecer en el despacho, Charlie Bradson supo que tenía ante sí a su nueva asistente personal.

Virginia venía para cambiarlo todo.

Y lo consiguió: muy pronto, en apenas unas semanas, el personal del hotel volvió a pensar que aún no estaba todo perdido, que las cosas volverían a estar bien de nuevo. Por qué no.


Los capítulos de esta RADIONOVELA pueden escucharse cada semana en el programa de radio El Hombre Que Se Enamoró De La Luna (los martes, desde las 22:30h, en el 102.4 FM de Madrid y www.radioutopia.es) y también, de forma independiente, en la página web del programa.

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