Me ha pedido Sela que no regrese de momento a Nueva York. No te marches aún, que tal vez quién sabe. El jueves me propuso que prolongara un par semanas esto, esta vida tan rara de paciente y enfermero que hemos estado improvisando desde hace ya demasiado. Hasta que vuelva a instalarme en el apartamento y pueda valerme de nuevo por mí misma, me dijo.
Le dije que no. Que vuelo esta tarde.
He esperado a que tuviera el alta y se lo he dicho.
Le he contado que están allí las páginas que querría vivir, o incluso escribir, si supiera. No sé si me habrá creído, pero yo creo que sí. Le dije que Virginia, Charlie Bradson, Aquiles Ortega y su hijo Martín, Laura Kurtz y los otros son ahora de verdad mi familia, la vida real.
Así es que Sela, amigos, me voy con los personajes que he inventado. Les tomaré del brazo y pensaré en ellos, junto a ellos, mientras paseo por Bryant Park. Me alojaré en el hotel Hudson que les imaginé. Perseguiré yo también, por qué no, la suerte novelada que quise para Virginia. Trataré de escribir su vida viviendo la mía, andando.
Los capítulos de esta RADIONOVELA pueden escucharse cada semana en el programa de radio El Hombre Que Se Enamoró De La Luna (los martes, desde las 22:30h, en el 102.4 FM de Madrid y www.radioutopia.es) y también, de forma independiente, en la página web del programa.
domingo, 22 de mayo de 2011
jueves, 19 de mayo de 2011
Más masa.
Ante un bloque de realidad como puede ser una batalla, una manifestación o una huelga, el intelectual debiera callar.El pueblo acierta por instinto de la verdad. Y encima trabaja.
Francisco Umbral.
Francisco Umbral.
martes, 17 de mayo de 2011
Enhorabuena a la premiada.
Ya se conoce el microrrelato ganador de la primera semana del II Premio Revista Eñe de Literatura Móvil. Es una ganadora, para ser más precisos:
«Anoche follamos en su coche. Un Golf TDI negro con tapicería de cuero beige. En una calle desierta. Cerca de mi casa. Mientras me mordía la boca le pedí que me contara algo que no supiera. El nuevo director de la Tate dice que no sabe qué quiere el público. Pasó el camión de la basura y yo pensé que alguien desayunaría en unas horas con la descripción de mi culo. Incertidumbre tiene 8.360.000 entradas en Google».
Una de las mejores noticias del martes es este breve relato. Enhorabuena (a Marta García, su autora).
«Anoche follamos en su coche. Un Golf TDI negro con tapicería de cuero beige. En una calle desierta. Cerca de mi casa. Mientras me mordía la boca le pedí que me contara algo que no supiera. El nuevo director de la Tate dice que no sabe qué quiere el público. Pasó el camión de la basura y yo pensé que alguien desayunaría en unas horas con la descripción de mi culo. Incertidumbre tiene 8.360.000 entradas en Google».
Una de las mejores noticias del martes es este breve relato. Enhorabuena (a Marta García, su autora).
lunes, 16 de mayo de 2011
Radionovela. Capítulo 16: "Zapatos".
Es la primera vez, así que no daré demasiados rodeos: nunca he tenido un diario, nunca lo he necesitado, y por tanto podréis entender que no tenga la más remota idea de cómo se escriben estas cosas.
Para empezar, formularé si os parece un inventario con lo que se me vaya viniendo a la cabeza. Así, sin tratar de elaborarlo más, sin perder mucho tiempo ahora al principio en adornar mi relato. Ya habrá tiempo más adelante, conforme vayan pasando las páginas, de ir mejorando.
Debería comprarme zapatos. Si quiero cambiar de vida, o por mejor decir si sigo apostando tan fuerte, con tanto ímpetu, por esta nueva vida que me he inventado hace apenas un par de semanas, debería seguir creciendo de abajo a arriba, cambiando mi fachada. Y lo primero son los pies, el calzado, claro. La asistente personal de Charlie Bradson ha de serlo y también parecerlo. Necesito repertorio, no dejar de sorprenderle a esa gente.
Ya es domingo. Creo que hoy no saldré. Me quedaré aquí tumbada, pensando. Puede que pida algo para comer, o buscaré en la nevera, no sé. Imagino que debería llamar a casa y contarles lo del trabajo. Ppfff. Bueno, si acaso la semana próxima, cuando tenga algo más de tiempo y energías. Por cierto, que no se me olvide: he de comprar las pastillitas rojas de la homeopatía. Las de la moral. ¿Que por qué? Porque por primera vez en mi vida la noto demasiado alta.
Imagino que porque llevo un par de semanas trabajando en el hotel Hudson. Me cae bien Charlie, el director, y también Sammy, la chica de la cocina principal. Me está saliendo bien. Sigo en periodo de prueba pero creo que esto funciona. De verdad. Desde la entrevista todo ha ido muy bien. La propia entrevista fue mágica, como un sueño redondo con final feliz. Estoy teniendo suerte por primera vez. Y soy optimista. Esto va a salir bien, me va a salir bien, por fin.
Firmado: Virginia M.
En Nueva York, el 15 de mayo de 2006.
Los capítulos de esta RADIONOVELA pueden escucharse cada semana en el programa de radio El Hombre Que Se Enamoró De La Luna (los martes, desde las 22:30h, en el 102.4 FM de Madrid y www.radioutopia.es) y también, de forma independiente, en la página web del programa.
Para empezar, formularé si os parece un inventario con lo que se me vaya viniendo a la cabeza. Así, sin tratar de elaborarlo más, sin perder mucho tiempo ahora al principio en adornar mi relato. Ya habrá tiempo más adelante, conforme vayan pasando las páginas, de ir mejorando.
Debería comprarme zapatos. Si quiero cambiar de vida, o por mejor decir si sigo apostando tan fuerte, con tanto ímpetu, por esta nueva vida que me he inventado hace apenas un par de semanas, debería seguir creciendo de abajo a arriba, cambiando mi fachada. Y lo primero son los pies, el calzado, claro. La asistente personal de Charlie Bradson ha de serlo y también parecerlo. Necesito repertorio, no dejar de sorprenderle a esa gente.
Ya es domingo. Creo que hoy no saldré. Me quedaré aquí tumbada, pensando. Puede que pida algo para comer, o buscaré en la nevera, no sé. Imagino que debería llamar a casa y contarles lo del trabajo. Ppfff. Bueno, si acaso la semana próxima, cuando tenga algo más de tiempo y energías. Por cierto, que no se me olvide: he de comprar las pastillitas rojas de la homeopatía. Las de la moral. ¿Que por qué? Porque por primera vez en mi vida la noto demasiado alta.
Imagino que porque llevo un par de semanas trabajando en el hotel Hudson. Me cae bien Charlie, el director, y también Sammy, la chica de la cocina principal. Me está saliendo bien. Sigo en periodo de prueba pero creo que esto funciona. De verdad. Desde la entrevista todo ha ido muy bien. La propia entrevista fue mágica, como un sueño redondo con final feliz. Estoy teniendo suerte por primera vez. Y soy optimista. Esto va a salir bien, me va a salir bien, por fin.
Firmado: Virginia M.
En Nueva York, el 15 de mayo de 2006.
Los capítulos de esta RADIONOVELA pueden escucharse cada semana en el programa de radio El Hombre Que Se Enamoró De La Luna (los martes, desde las 22:30h, en el 102.4 FM de Madrid y www.radioutopia.es) y también, de forma independiente, en la página web del programa.
domingo, 15 de mayo de 2011
Dedicado a, escrito por.
Dedicado a todas aquellas personas atormentadas que persiguen (temo que con ímpetu claramente insuficiente) un espacio y un tiempo despejados para invertir dos o tres horas placenteras en leer, leer bien despierto, a gusto, sin remordimientos, en paz, como oficio o por puro recreo. Dedicado a los que muchas veces, durante muchas semanas, no pueden o no saben hacerlo porque la vida en sus distintas versiones les va metiendo pequeños o grandes golazos. Siempre en fuera de juego.
Dedicado a ellos, que son yo.
En el hotel Tokatlian, Poirot pidió una habitación con baño. Luego preguntó si tenía correspondencia. Había tres cartas y un telegrama. Enarcó las cejas levemente al ver el telegrama. Era algo inesperado. Lo abrió con el cuidado y la calma habituales. Las letras impresas destacaban claramente.
"Acontecimiento que usted predijo en el caso Kassner se ha presentado inesperadamente. Por favor, regrese enseguida".
Escrito por Agatha Christie, de "Asesinato en el Orient Express".
Dedicado a ellos, que son yo.
En el hotel Tokatlian, Poirot pidió una habitación con baño. Luego preguntó si tenía correspondencia. Había tres cartas y un telegrama. Enarcó las cejas levemente al ver el telegrama. Era algo inesperado. Lo abrió con el cuidado y la calma habituales. Las letras impresas destacaban claramente.
"Acontecimiento que usted predijo en el caso Kassner se ha presentado inesperadamente. Por favor, regrese enseguida".
Escrito por Agatha Christie, de "Asesinato en el Orient Express".
lunes, 9 de mayo de 2011
Radionovela. Capítulo 15: "Paseo".
Los paseos siempre habían sido, en mi caso, armamento inútil, pólvora mojada.
Antes sólo marchaba de un lado a otro, laboriosa y tontamente, como las hormigas. Hacía gestiones. Madrugaba para llegar demasiado pronto a los sitios. Abusaba del coche y de los atascos. Como tú, imagino.
Ahora todo ha cambiado. Desde hace unos meses. Consumí tres semanas completas recorriendo Nueva York, callejeando, deambulando mientras pensaba en cómo querría que fuera mi vida.
Hoy ya me ves: de nuevo junto a Sela, que sigue aún muda, recorriendo junto a ella el laaaaargo camino que va de la cama de su habitación 203 hasta el control de enfermería. Cada día, todas las tardes, completamos un pequeño gran viaje de ida y vuelta. Dicen los doctores que le conviene. Los paseos, digo.
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Antes sólo marchaba de un lado a otro, laboriosa y tontamente, como las hormigas. Hacía gestiones. Madrugaba para llegar demasiado pronto a los sitios. Abusaba del coche y de los atascos. Como tú, imagino.
Ahora todo ha cambiado. Desde hace unos meses. Consumí tres semanas completas recorriendo Nueva York, callejeando, deambulando mientras pensaba en cómo querría que fuera mi vida.
Hoy ya me ves: de nuevo junto a Sela, que sigue aún muda, recorriendo junto a ella el laaaaargo camino que va de la cama de su habitación 203 hasta el control de enfermería. Cada día, todas las tardes, completamos un pequeño gran viaje de ida y vuelta. Dicen los doctores que le conviene. Los paseos, digo.
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domingo, 8 de mayo de 2011
Radionovela: capítulo 14: "Escalera".
Suelo venir aquí a sentarme, a pensar un rato. A sólo un par de manzanas de la calle Bedford, muy cerca del cuartito ceniciento donde vivíamos mi padre y yo cuando llegamos a Nueva York. No he perdido la costumbre. Me siento en las escaleras del 71, en uno de esos portales escalonados tan típicamente yankees. Sin pedir permiso.
Qué tontería: aún a mis años sigo gastando muchas de mis tardes sentado allí, no sé muy bien si perdiendo el tiempo o ganándolo. Esperando a que alguien extrañado me llame la atención, supongo. Qué paz. Desde aquí no dejo de pensar en la vida que me ha tocado vivir, en las mudanzas, en lo que haré para ganarme la vida ahora que se ha vuelto a estropear todo. Otra vez. Pienso en mi padre Aquiles, en lo que haría él ahora si estuviera aquí sentado, abatido.
Cuando nos mudamos al edificio de la calle Bedford todo el mundo le llamaba el señor Aquiles. Le imagino ahora, callado, al señor Aquiles, a papá, haciendo lo único que sabía hacer: tratar de dejar de ser infeliz.
Los capítulos de esta RADIONOVELA pueden escucharse cada semana en el programa de radio El Hombre Que Se Enamoró De La Luna (los martes, desde las 22:30h, en el 102.4 FM de Madrid y www.radioutopia.es) y también, de forma independiente, en la página web del programa.
Qué tontería: aún a mis años sigo gastando muchas de mis tardes sentado allí, no sé muy bien si perdiendo el tiempo o ganándolo. Esperando a que alguien extrañado me llame la atención, supongo. Qué paz. Desde aquí no dejo de pensar en la vida que me ha tocado vivir, en las mudanzas, en lo que haré para ganarme la vida ahora que se ha vuelto a estropear todo. Otra vez. Pienso en mi padre Aquiles, en lo que haría él ahora si estuviera aquí sentado, abatido.
Cuando nos mudamos al edificio de la calle Bedford todo el mundo le llamaba el señor Aquiles. Le imagino ahora, callado, al señor Aquiles, a papá, haciendo lo único que sabía hacer: tratar de dejar de ser infeliz.
Los capítulos de esta RADIONOVELA pueden escucharse cada semana en el programa de radio El Hombre Que Se Enamoró De La Luna (los martes, desde las 22:30h, en el 102.4 FM de Madrid y www.radioutopia.es) y también, de forma independiente, en la página web del programa.
jueves, 5 de mayo de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
El señor de rosa.
El Señor Rosa de Reservoir Dogs, o sea Steve Buscemi, molaba.
Por no hablar del muy grande Peter Sellers, aquel brillante Inspector Clouseau incrustado en las inolvidables Panteras Rosas.
Sí, hoy me calcé un polo rosa que me regaló hace algún tiempo una mujer fucsia, reluciente.Y no veo por qué habría necesariamente de avergonzarme, maldita sea.
Pienso que es un tributo, no un niqui.
Por no hablar del muy grande Peter Sellers, aquel brillante Inspector Clouseau incrustado en las inolvidables Panteras Rosas.
Sí, hoy me calcé un polo rosa que me regaló hace algún tiempo una mujer fucsia, reluciente.Y no veo por qué habría necesariamente de avergonzarme, maldita sea.
Pienso que es un tributo, no un niqui.
lunes, 2 de mayo de 2011
Sábato.
- “¿Podría usted dejar de escribir?”, me preguntó.
- “Creo que no”, respondí.
- “Pues es usted un escritor. Yo tampoco puedo aunque a menudo me produce dolor de estómago”.
Cerró el libro Ernesto Sábato..
Es buen momento para que yo abra de una vez
su "Sobre héroes y tumbas".
- “Creo que no”, respondí.
- “Pues es usted un escritor. Yo tampoco puedo aunque a menudo me produce dolor de estómago”.
Cerró el libro Ernesto Sábato..
Es buen momento para que yo abra de una vez
su "Sobre héroes y tumbas".
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